Venezolanos en Santiago organizan ayuda para las víctimas del terremoto en Venezuela

Un grupo de amigos recauda alimentos, higiene y ropa en un local de la calle Romero Donallo para enviar a su país natal.

Imagen genérica de material de ayuda humanitaria organizado en un centro comunitario.
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Imagen genérica de material de ayuda humanitaria organizado en un centro comunitario.

Un colectivo de venezolanos residentes en Santiago y Ames ha puesto en marcha una campaña de recogida de ayuda humanitaria para enviar a las miles de personas afectadas por los recientes terremotos que han azotado Venezuela.

La iniciativa, impulsada por siete amigos, busca paliar el sufrimiento de sus compatriotas mientras se enfrentan al desafío logístico de hacer llegar los donativos al país. La recogida comenzó este domingo en un local cedido en Santiago, en la calle Romero Donallo.
Los organizadores solicitan principalmente alimentos no perecederos, productos de higiene, material sanitario y medicamentos cerrados y sin caducar, además de ropa en buen estado. La respuesta ciudadana se espera que sea masiva, lo que genera preocupación entre los organizadores por la gestión de la logística.

"Creemos que la gente se va a volcar para ayudar al pueblo venezolano y tenemos miedo de que se nos vaya de las manos."

Christian Lucas de Carvalho · Impulsor de la iniciativa
La principal incertidumbre reside en el transporte de la ayuda hasta Venezuela, dada la compleja situación y las infraestructuras dañadas. Aunque ya cuentan con ofrecimientos de transporte e incluso de una nave de almacenamiento, el objetivo final es garantizar que los suministros lleguen a los necesitados.
La campaña, que se difunde rápidamente por las redes sociales, ya ha generado nuevos puntos de recogida en otras localidades gallegas. Los organizadores expresan una mezcla de emociones, entre el deseo de ayudar y la impotencia por la distancia y la incertidumbre sobre el éxito de la misión.

"Es una mezcla de emociones. Ya no es solo querer ayudar; sentimos impotencia, incertidumbre y tenemos los brazos atados. Estamos aquí, pero nuestra gente lo está pasando muy mal y ni siquiera sabemos si vamos a conseguir hacerles llegar lo que recaudemos."

Christian Lucas de Carvalho · Impulsor de la iniciativa