La preparación de las oposiciones de educación supone un reto para muchos profesionales, y el caso de Sergi Sixto, un docente lucense de 33 años, ilustra las dificultades y beneficios de compaginar esta tarea con el ejercicio de la profesión. Tras una etapa en el sector empresarial, Sixto se dedica ahora a la docencia autónoma en cursos de prevención de riesgos y actividades administrativas, impartiendo formación en Lugo y Santiago de Compostela.
A pesar de que la docencia no fue inicialmente una vocación, la experiencia profesional lo llevó a ella. Comenzó impartiendo formación a público adulto, reconociendo que al principio le daba "para atrás" la idea de enseñar a adolescentes. La independencia laboral le permite conseguir contratos para realizar talleres de certificados.
Compaginar el trabajo con el estudio ha resultado ser un desafío. Sixto señala que "se me ha dado bastante mal", teniendo que reducir su tiempo de estudio a los fines de semana debido al importante volumen de trabajo acumulado. Además, la propia labor docente genera nuevas ideas para las clases, haciendo que parte del tiempo de estudio se dedique a preparar contenidos, reduciendo el tiempo efectivo de preparación para las oposiciones.
A pesar de estos contratiempos, la docencia se convierte en una herramienta valiosa para la preparación de las oposiciones de Formación y Orientación Laboral en Formación Profesional. Sixto afirma que enseñar le permite "ponerme al día con los contenidos" y ganar experiencia en la planificación de cursos y en la transmisión del conocimiento a todo el grupo.
Este año se presenta por primera vez a estas oposiciones, afrontando el proceso con tranquilidad y con la intención de "probarse" y evaluar si el temario es "asumible". Reconoce la importancia del apoyo de una academia para la preparación de la programación y los trabajos.
Sobre la posibilidad de continuar con las formaciones en caso de aprobar la oposición, Sixto admite que lo está "disfrutando", pero reconoce que es una actividad "muy estacional" y con un "desgaste muy grande". La motivación para afrontar las oposiciones, que comienzan el próximo 20 de junio, es alta, y contempla incluso la posibilidad de mantener el enfoque en la preparación para futuras convocatorias en caso de no aprobar.




