El Gobierno aplaude que el Papa hable catalán a su llegada a Barcelona

El Ejecutivo valora positivamente el uso de las lenguas cooficiales por el Pontífice y ve un respaldo a su política migratoria.

Imagen genérica de un micrófono en un atril.
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Imagen genérica de un micrófono en un atril.

El Gobierno español ha celebrado la llegada del papa León XIV a Barcelona, destacando el uso del catalán y del castellano por el Pontífice como un gesto de respeto y un "espaldarazo" a la política migratoria del Ejecutivo.

Desde Moncloa han mostrado su satisfacción por el hecho de que el Papa León XIV se estrenase a su llegada a la ciudad condal utilizando tanto el catalán como el castellano. "Aplaudimos que el Papa hable catalán", señalaron fuentes del Ejecutivo, subrayando el respaldo a la diversidad lingüística y a la unidad. El Pontífice, durante su homilía en la Catedral de Barcelona, afirmó: "Es importante que nada destruya la unidad para la que Dios nos ha construido".
La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, también hizo referencia al mensaje recibido en inglés por la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, antes del discurso papal. Según fuentes del partido, Nogueras transmitió: "Hablar la lengua de la tierra que te acoge es un hermoso gesto de respeto y amor".
En general, el Gobierno ha manifestado su contento por la visita del Papa a España y, en particular, por las declaraciones realizadas ante las Cortes Generales. La portavoz del Ejecutivo destacó en rueda de prensa que "sus palabras son un espaldarazo a la política migratoria del Gobierno de España", especialmente en lo que respecta a la regularización de migrantes. Por ello, exigió "coherencia" a las formaciones políticas que apoyaron esta medida en el Congreso pero ahora se oponen.
Esta petición de colaboración se extendió a las comunidades autónomas gobernadas por el PP, instando a trabajar conjuntamente para otorgar "derechos y obligaciones" a las personas que ya residen en el país. La también ministra de Seguridad Social y Migraciones añadió: "Vemos al Vaticano aliado en nuestra visión humanista del mundo y en cuestiones como la paz, el respeto al multilateralismo y la política migratoria", afirmando que "en medio del ruido y la descalificación, se puede escuchar con respeto al diferente".