Sonia Villapol: Hablar más de dos idiomas fortalece el cerebro

La experta lucense, investigadora en el Texas Medical Center, destaca los beneficios cognitivos del bilingüismo y la importancia de la alimentación tradicional gallega.

Imagen genérica de un cerebro humano con conexiones neuronales brillantes.
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Imagen genérica de un cerebro humano con conexiones neuronales brillantes.

La neurocientífica Sonia Villapol, originaria de Lugo e investigadora en el Texas Medical Center, señaló que el uso de más de dos idiomas fortalece el cerebro, mejora la atención y la memoria, e incluso protege contra enfermedades como el alzhéimer.

En una jornada celebrada en la Fundación Vicente Risco, Villapol utilizó la figura del intelectual ourensano como ejemplo para explicar el funcionamiento cerebral, tema que abordará en su próximo libro, "Cerebro en Modo On". La científica sugirió que la creatividad y las inquietudes de Risco podrían estar ligadas a la "red neuronal por defecto", activa en la imaginación, memoria y análisis, y que fomenta un mayor sentido de colectividad.
Villapol recalcó que el cambio entre lenguas incrementa la neuroplasticidad y que el bilingüismo, lejos de confundir, entrena el cerebro. "El gallego suma, no emplearlo es una pérdida de oportunidades", afirmó, añadiendo que hablar varias lenguas "hace al cerebro más fuerte" y favorece la concentración y la memoria a largo plazo.
Además, la investigadora destacó los beneficios de la alimentación tradicional gallega para la salud cerebral. Según Villapol, la dieta basada en productos "de la tierra" fortalece la diversidad de la microbiota bacteriana, que se comunica con el cerebro y es fundamental para el diagnóstico de contusiones cerebrales y la salud general.
El gran reto actual para la salud cerebral, según la neurocientífica, reside en la Inteligencia Artificial y el "bombardeo" de información, que exige desarrollar mecanismos para identificar fuentes fiables. También alertó sobre el peligro de las pantallas y la pérdida de sueño e interacción social que suponen, afectando especialmente a la infancia.
Villapol concluyó que la recompensa inmediata que ofrecen las pantallas puede bloquear la imaginación, ya que mantiene la dopamina alta. El "aburrimiento", por el contrario, es el estado que permite al córtex reflexionar y generar buenas ideas, algo que se pierde con la sobreestimulación constante.