El alcalde, Ángel Moldes, destacó el esfuerzo del Gobierno local para mejorar el mantenimiento de los espacios públicos y responder a las necesidades de las parroquias. "Sabemos que los desbroces son un servicio esencial para los vecinos, especialmente en un municipio como Poio, con una importante dispersión territorial y numerosos caminos y vías secundarias", señaló, añadiendo que se refuerzan los recursos para llegar a más zonas.
La inversión destinada a los desbroces se incrementó este año en 250.000 euros, situando la partida anual cerca de los 600.000 euros. Esta cantidad fue necesaria aumentar ante las complicadas condiciones meteorológicas, permitiendo mantener un plan de actuación durante los doce meses del año que abarca todas las parroquias.
Los trabajos continúan de manera programada para garantizar el mantenimiento de caminos, cunetas y zonas verdes. En las últimas semanas, las actuaciones se centraron en puntos de Caeira y Boavista, Combarro, San Martiño, Rial, Ucha y San Salvador, entre otras.
Moldes incidió en que las condiciones climatológicas de Galicia favorecen el rápido crecimiento de la vegetación, lo que hace necesario mantener una actividad constante. "No podemos limitar los desbroces a unos meses concretos. Somos uno de los pocos ayuntamientos con un plan de trabajo para todo el año", explicó.
Además de los trabajos de la adjudicataria del contrato, las labores se completan con acciones de otras empresas locales en los colegios y zonas específicas, así como con la actividad de la Fundación Juan XXIII en las zonas verdes de Ánkar, Lourido y A Reiboa. Se refuerza también con una brigada municipal y, en verano, con la brigada contra incendios. En las zonas urbanas, la empresa de limpieza realiza los desbroces, mientras que la Diputación de Pontevedra y la Xunta de Galicia se hacen cargo de las vías de su competencia.




