El proyecto, que tiene como protagonistas a las mujeres mariscadoras, busca transformar su relación con el mar y mejorar su salud y bienestar. El alcalde, Ángel Moldes, asistió a la presentación en Combarro junto al presidente de la Federación Galega de Piragüismo, Alfredo Bea.
Moldes destacó el valor de la iniciativa por unir deporte, salud y convivencia, poniendo en valor el papel de las mariscadoras en la identidad y tradición de Poio. Agradeció al Club de Piragüismo Poio la puesta en marcha del proyecto y animó a las participantes a disfrutar de esta nueva forma de vivir el mar.
El objetivo principal es ofrecer una experiencia alternativa al trabajo diario, convirtiendo el espacio laboral en un ámbito de salud, ocio y desarrollo personal. Las sesiones se realizan semanalmente en la nave de piragüismo de Combarro.
La actividad combina el ejercicio físico en equipo con fortalecimiento muscular, estiramientos y preparación física adaptada. Esto permite mejorar la resistencia cardiovascular, la fuerza y la coordinación, además de reducir dolores y tensiones laborales. También busca reforzar la autoestima, disminuir el estrés y fortalecer la cohesión social.
Además de las salidas por la ría entre Combarro y Campelo, el programa incluye desplazamientos a otras zonas costeras y la participación en eventos deportivos.




