Los concellos de Pontevedra, Poio, Marín, Sanxenxo, Vilaboa, Bueu y Ponte Caldelas han dado el primer paso para establecer una Mancomunidad de Abastecimiento. El objetivo es gestionar de forma conjunta los recursos hídricos del río Lérez, especialmente ante la situación de sequía que afecta a la zona.
Esta decisión se tomó en una reunión convocada por Augas de Galicia, donde se acordó la creación de una comisión gestora con representantes de cada municipio. La Xunta de Galicia calificó el acuerdo como un avance hacia un modelo de gestión "más moderno, eficaz y resiliente" para la ría de Pontevedra.
El director de Augas de Galicia, Roi Fernández, señaló que esta estructura supramunicipal mejorará la coordinación y permitirá anticiparse a futuras escaseces, promoviendo una gestión más eficiente y sostenible. La comisión gestora será la encargada de sentar las bases para la futura mancomunidad.
La teniente de alcalde de Pontevedra, Eva Villaverde, ironizó sobre la coincidencia de la propuesta con la alerta por sequía, pero reafirmó la disposición del concello a estudiar una fórmula de gestión conjunta. Subrayó que la prioridad actual es paliar la escasez y garantizar el suministro, y que cualquier fórmula administrativa debe ser racional y no encarecer el servicio a los vecinos.
La comisión gestora contará con un representante de cada municipio. Por parte de Pontevedra, participará el concejal Xaquín Moreda. Augas de Galicia no liderará este órgano, ya que considera que la iniciativa debe partir de los propios concellos, que también podrán convocar las reuniones.
La Xunta defiende que la mancomunidad dotará al sistema de una gobernanza estable para coordinar las decisiones de abastecimiento en situaciones de normalidad y de escasez. Augas de Galicia ofrecerá apoyo técnico y administrativo y considera que la futura mancomunidad podría facilitar la regularización y ampliación de la concesión de aguas del Lérez.
La constitución de la mancomunidad no será inmediata. Villaverde insistió en que, aunque el debate sobre la gestión pueda abordarse a corto plazo, la prioridad urgente es combatir la sequía y garantizar el suministro. Una vez superada la emergencia, los municipios podrán profundizar en las distintas opciones administrativas.




