El conjunto pontevedrés se quedó a un solo gol de conseguir el ansiado salto de categoría, en un encuentro muy intenso donde el resultado final, un cruel 23-23, frustró las aspiraciones del equipo dirigido por Víctor Castro. El equipo local, el Balonmano Villafranca, necesitaba el empate para ascender, mientras que al Poio Artai solo le valía la victoria.
La tensión se vivió desde el inicio. Tras unos compases iniciales en los que Cristian Bretal mantuvo al equipo en partido con sus paradas, el Villafranca llevó la iniciativa en el marcador. La primera igualada llegó en el minuto 13, pero el cuadro local recuperó la ventaja para llegar al descanso con dos goles de diferencia (13-11).
En la segunda mitad, el Poio Artai consiguió su primera ventaja en el minuto 48 (18-19), pero el Villafranca reaccionó rápidamente, volviendo a ponerse por delante en el minuto 51. A pesar del cansancio y de la poca rotación, los de Víctor Castro lucharon hasta el final, logrando empatar el encuentro a 22-22 en el minuto 55.
En los últimos minutos, el marcador volvió a igualarse. Un gol local puso el 23-22 a falta de cinco minutos, y Álex Pombo logró la igualada definitiva (23-23) casi al final. En una jugada confusa, cuando el cronómetro no se detuvo como solicitaban los colegiados, el equipo se lanzó al ataque, pero el balón final de Marko Dzokic, tras una falta sufrida por Damián, se estrelló en un rival cuando la bocina decretó el final del partido, esfumando el sueño del ascenso.
El equipo recibió el reconocimiento como subcampeón de la fase en el pabellón Jorge Maqueda. Durante la entrega, Santi Picallo tuvo un gesto de recuerdo hacia Carlos Taboada, exjugador del conjunto pontevedrés fallecido el pasado agosto, portando su sudadera.




