Los hechos ocurrieron en la madrugada del pasado martes, alrededor de la 1:15 de la mañana. Al percatarse de la presencia policial, el individuo intentó huir, pero fue disuadido por la intervención de los agentes, quienes le requisaron el material que portaba en una mochila. Allí encontraron cuatro botes de spray, uno rojo que tiró al suelo y otros tres de color azul, verde y amarillo de la marca Hardcore.
La Policía Local levantó acta y denunció al joven por una infracción leve, acogiéndose a la Ley Orgánica de Protección Ciudadana, específicamente al artículo que trata sobre daños y deslucimiento de bienes en la vía pública. La propuesta de multa es inferior a la que recoge la ordenanza municipal de residuos, que prevé sanciones de entre 751 y 1.500 euros para este tipo de pintadas.
Los actos vandálicos no solo suponen un impacto visual negativo, sino que también acarrean importantes gastos de limpieza y recuperación.
El Gobierno local de Pontevedra subrayó la "extrema importancia" de mantener los espacios públicos y las fachadas en buen estado de conservación, e hizo un llamamiento a la conciencia ciudadana y al civismo para mantener la ciudad en condiciones.




