La aparente calma de la parroquia de Tourón, en el municipio de Ponte Caldelas, se ha visto alterada esta semana por un grave incidente. Un hombre de 43 años, que supuestamente agredió a su expareja, secuestró al hijo de ambos durante unas horas. El menor fue localizado posteriormente en las inmediaciones de la Casa Rectoral, mientras que la búsqueda del presunto agresor continúa activa por parte de la Guardia Civil.
La mujer, que requirió atención hospitalaria, y el niño se encuentran bajo protección para garantizar su seguridad, según confirmaron fuentes oficiales. El operativo de búsqueda, que se intensificó desde el martes, ha movilizado varias patrullas de la Guardia Civil, perros adiestrados, drones e incluso un helicóptero, cubriendo el municipio de Ponte Caldelas y los accesos desde Pontevedra.
Vecinos de la zona de Tourón señalaron que la presencia de la Guardia Civil en la vivienda familiar no era algo nuevo. Aseguran que los agentes ya habían acudido en múltiples ocasiones al domicilio, en algunas ocasiones hasta cuatro o cinco veces al mes, lo que sugiere que el hombre ya estaba en busca y captura por una condena firme pendiente de ingreso en prisión.
La sorpresa y la preocupación han sido la tónica dominante entre los residentes. Algunos comentaron que la pareja aún convivía con su hijo y desconocían la separación. Otros apuntaron que los problemas judiciales del hombre eran conocidos en la zona. Un vecino fue quien alertó a las autoridades tras escuchar los gritos y encontrar a la mujer en el suelo.
A pesar de la tensión, el hecho de que el menor fuera localizado sano y salvo ha aliviado a la vecindad, aunque el suceso ha causado un fuerte impacto, especialmente cuando se supo que la familia había estado junta comiendo el mismo día del incidente en un restaurante de la zona. El dispositivo de búsqueda se mantiene activo.




