Destruir nidos de aves silvestres en España: multas de hasta 200.000 euros

La legislación española y europea protege los nidos de aves migratorias, incluso vacíos, con sanciones que pueden alcanzar los 200.000 euros.

Imagen de un nido de golondrina hecho de barro en una pared de piedra.
IA

Imagen de un nido de golondrina hecho de barro en una pared de piedra.

La destrucción de nidos de aves protegidas como golondrinas o vencejos, incluso cuando están vacíos, puede acarrear multas de hasta 200.000 euros en España.

Las aves migratorias como las golondrinas, vencejos o aviones realizan largos viajes desde África para reproducirse en España, regresando cada año a sus nidos habituales. La legislación española y europea prohíbe estrictamente su destrucción, incluso si están vacíos, ya que estas especies son fundamentales para el control de plagas y el mantenimiento de los cultivos.
La construcción de un nuevo nido requiere un esfuerzo considerable para estas aves, que pueden necesitar realizar hasta 5.000 viajes para recoger el barro necesario, lo que supone aproximadamente dos semanas de trabajo incesante. Las reformas de edificios, obras o limpiezas de fachadas son causas comunes de la destrucción de estos nidos, a pesar de las sanciones.
Según explica Luis Martínez, técnico de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), cada nido es construido con pequeños bocados de barro transportados en el pico por los padres. La ley 42/2007 de patrimonio natural y biodiversidad considera infracción grave la destrucción, daño o molestia intencionada a animales silvestres, incluyendo la recolección o posesión de sus nidos, crías o huevos, incluso vacíos.
Las multas por destruir nidos de aves protegidas oscilan entre los 5.001 y los 200.000 euros. Las únicas excepciones a esta prohibición son casos muy concretos de seguridad o higiene, que requieren permiso previo de la consejería de Medio Ambiente correspondiente, normalmente solicitados durante el invierno y fuera del período reproductivo.
Estas aves actúan como verdaderos 'insecticidas' naturales, consumiendo miles de insectos al día, lo que ayuda a controlar plagas agrícolas y a proteger la seguridad alimentaria. Su ingesta masiva de insectos reduce la necesidad de tratamientos químicos, ahorrando costes y protegiendo el medio ambiente. Cualquier persona que presencie la destrucción de nidos puede interponer una denuncia ante el Servicio para la Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.