La intervención, que busca devolver el protagonismo al cauce fluvial en el núcleo urbano, llega marcada por la controversia política. La oposición municipal ha denunciado recientemente la posible pérdida de 2,3 millones de euros procedentes de fondos europeos, argumentando que el gobierno local no ha cumplido con los plazos establecidos para la ejecución del proyecto.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de humanización y mejora ambiental en la capital provincial. A pesar de las críticas sobre la gestión administrativa y el riesgo de perder la financiación comunitaria, el ejecutivo local mantiene la fecha de inicio para los trabajos de campo.




