Alerta por sequía en Galicia: 32 municipios en nivel de alerta

Las recientes lluvias no han sido suficientes para recuperar las reservas hídricas, manteniendo la alerta en 32 ayuntamientos de Pontevedra y A Coruña.

Imagen genérica de un río seco con tierra agrietada en Galicia.
IA

Imagen genérica de un río seco con tierra agrietada en Galicia.

A pesar de las lluvias registradas en los últimos días en Galicia, las reservas de agua en los embalses no han aumentado lo suficiente, por lo que la Xunta ha decidido mantener la alerta por sequía, el segundo nivel más grave, en 32 municipios de Pontevedra y A Coruña.

La Oficina Técnica da Seca tomó esta decisión tras constatar que los datos de los embalses a 24 de agosto "todavía no observan una recuperación de las reservas". La Consellería de Medio Ambiente explicó que es necesario evaluar el efecto de las precipitaciones en los caudales de los ríos y los indicadores de escasez.
El plan especial de sequía de Galicia-Costa establece que un episodio puntual de lluvia no implica automáticamente el levantamiento de una prealerta o alerta, ya que se exige una "recuperación suficientemente consolidada de los indicadores". Los técnicos consideraron datos meteorológicos, caudales circulantes y otros indicadores de sequía.
Actualmente, los embalses de Galicia-Costa se encuentran al 62,5% de su capacidad, 11,4 puntos porcentuales por debajo del nivel del año pasado. La prealerta por escasez moderada afecta a 59 concellos.
Los municipios en alerta incluyen los sistemas del río Lérez en Pontevedra, y los ríos Anllóns y la costa de A Coruña hasta Arteixo. Baiona aplica medidas equivalentes a la alerta. En el sistema del Lérez se encuentran Pontevedra, Cangas, Marín, Poio y Sanxenxo, entre otros. En la cuenca del Anllóns están Arteixo, Carballo y Culleredo.
La alerta por sequía conlleva la prohibición de usos prescindibles del agua, como baldeo de calles, llenado de piscinas o riego de jardines. En Pontevedra, ya están prohibidos estos usos para agua potable, mientras las administraciones aplican medidas de ahorro. La prealerta implica un "seguimiento intensivo" y concienciación ciudadana para un uso responsable.