La Oficina Técnica da Seca tomó esta decisión tras constatar que los datos de los embalses a 24 de agosto "todavía no observan una recuperación de las reservas". La Consellería de Medio Ambiente explicó que es necesario evaluar el efecto de las precipitaciones en los caudales de los ríos y los indicadores de escasez.
El plan especial de sequía de Galicia-Costa establece que un episodio puntual de lluvia no implica automáticamente el levantamiento de una prealerta o alerta, ya que se exige una "recuperación suficientemente consolidada de los indicadores". Los técnicos consideraron datos meteorológicos, caudales circulantes y otros indicadores de sequía.
Actualmente, los embalses de Galicia-Costa se encuentran al 62,5% de su capacidad, 11,4 puntos porcentuales por debajo del nivel del año pasado. La prealerta por escasez moderada afecta a 59 concellos.
Los municipios en alerta incluyen los sistemas del río Lérez en Pontevedra, y los ríos Anllóns y la costa de A Coruña hasta Arteixo. Baiona aplica medidas equivalentes a la alerta. En el sistema del Lérez se encuentran Pontevedra, Cangas, Marín, Poio y Sanxenxo, entre otros. En la cuenca del Anllóns están Arteixo, Carballo y Culleredo.
La alerta por sequía conlleva la prohibición de usos prescindibles del agua, como baldeo de calles, llenado de piscinas o riego de jardines. En Pontevedra, ya están prohibidos estos usos para agua potable, mientras las administraciones aplican medidas de ahorro. La prealerta implica un "seguimiento intensivo" y concienciación ciudadana para un uso responsable.




