El pasado jueves, el restaurante Los 3 Monos, ubicado a pie de playa, fue el escenario elegido para esta gala que, en tan solo dos años, ha logrado convertirse en un referente. La recepción comenzó a las 21.00 horas, y desde el primer momento, la afluencia de asistentes confirmó el interés generado por el evento.
El talento fue el hilo conductor de la noche, que tuvo como maestros de ceremonias a Fer Fernández y a la actriz marinense Mayka Braña. La gala, que destacó por su agilidad, contó con la entrega de diversos galardones a personalidades de distintos ámbitos.
Entre los premiados, Natalia Maquieira fue reconocida como Mejor creadora de contenido, recibiendo el premio de los Mozos de Arousa. La alcaldesa de Marín, María Ramallo, entregó el galardón a la Mejor trayectoria en comunicación y periodismo a Terio Carrera. Por su parte, la concejala de Promoción Económica de Pontevedra, Anabel Gulías, distinguió a Ángel Currás como Embajador de Galicia del humor y la reivindicación en redes.
El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, reconoció a Manolo Ruibal como Artista gallego con mejor trayectoria. Uno de los momentos más aplaudidos de la noche fue la entrega del premio a la banda Heredeiros da Crus, con Toñito de Poi al frente, por su trayectoria musical, galardón entregado por el campeón olímpico Javier Gómez Noya.
La gala también contó con una actuación musical y la entrega de más distinciones. El vicepresidente de la Diputación de Pontevedra, Rafa Domínguez, premió a Manel Loureiro como Gallego en la cima de la literatura contemporánea. El chef Pepe Solla reconoció a Iñaki Bretal por su trayectoria en la gastronomía gallega, y Pablo Dapena fue galardonado por su trayectoria deportiva, premio entregado por el entrenador Carlos Prieto. Finalmente, Carlos Blanco recibió un premio por su carrera en la interpretación y el humor, entregado por Quique Morales.
La noche culminó con un gesto inesperado cuando Fer Fernández entregó un décimo galardón a sus padres, en reconocimiento a su apoyo incondicional. Tras la formalidad, la velada continuó con un cóctel y conversaciones animadas, consolidando los 'Monos de Oro' como un punto de encuentro para el talento gallego.




