La localidad celebró esta gesta histórica con una jornada marcada por la gastronomía y la música. La fiesta comenzó al mediodía con una sesión vermú en la emblemática plaza del Cabildo, previa al almuerzo vecinal.
Por la tarde, la música tradicional llenó las calles con la tradicional "ruada" que recorrió las bodegas de la localidad. Numerosas personas, muchas de ellas ataviadas con ropa de época, participaron en este evento.
La celebración continuó entrada la noche con un taller de baile tradicional impartido por <b>Adrao Casal</b>, antes de los conciertos de <b>Tandub</b> y <b>Trapallada</b>.
Este evento conmemora el éxito de aquel litigio vecinal que logró la exención de los foros, un impuesto gravoso que exigía parte de las cosechas de vino al obispado, consiguiendo esta liberación mucho antes que el resto de Galicia.




