La Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia ha publicado el calendario oficial para la práctica de la pesca de la trucha en la provincia de Ourense para el año 2026. El objetivo es garantizar una actividad sostenible y proteger la fauna autóctona.
La apertura general de la temporada tuvo lugar el pasado 15 de marzo, permitiendo el acceso a la mayoría de las masas de agua. La campaña se prolongará, de forma general, hasta el 31 de julio. No obstante, en los tramos de captura y suelta (sin muerte) de determinados acotados, la temporada se extenderá de forma excepcional hasta el 30 de septiembre. Es importante tener en cuenta que, por norma general, los lunes son días inhábiles para la pesca, salvo que coincidan con festivos nacionales o autonómicos.
La provincia de Ourense destaca por sus recursos fluviales, ofreciendo tres ríos principales para la pesca de la trucha: el Río Miño, conocido por sus ejemplares de gran tamaño en los tramos bajos y cotos específicos; el Río Sil, ideal para la pesca a mosca y el lance en sus tramos bravos y embalsados; y el Río Arnoia, un río de montaña más accesible perfecto para entornos vegetales y pozas naturales.
Para poder pescar legalmente en 2026, es imprescindible contar con la correspondiente licencia en vigor expedida por la Xunta de Galicia, además del permiso específico para los tramos acotados.
La normativa de este año pone especial énfasis en la conservación de la especie. El límite general de capturas se establece en 4 truchas por pescador y día, mientras que en los tramos de régimen especial o captura y suelta el cupo es cero. El tamaño mínimo reglamentario para la trucha común en la provincia es de 19 centímetros; los ejemplares más pequeños deberán ser devueltos al agua. Se fomenta el uso de cebos artificiales, como moscas, ninfas y cucharillas de un solo anzuelo sin arponcillo, restringiendo los cebos naturales en determinados tramos.
Para optimizar la experiencia de pesca, se recomienda madrugar o aprovechar el atardecer, ya que las primeras horas de la mañana y el anochecer son los momentos de mayor actividad. Es crucial camuflarse y ser sigiloso, especialmente en ríos de aguas claras como el Arnoia. La elección del equipo adecuado, desde cañas ligeras para ríos pequeños hasta equipos con más potencia para el Miño, es fundamental. Finalmente, se hace un llamamiento a la responsabilidad ambiental, instando a recoger residuos, respetar las propiedades y practicar la captura y suelta para asegurar la sostenibilidad del deporte.




