Pesadilla okupa en Barbadás: Propietaria vulnerable ante inquilinos

Una mujer no recibe el alquiler de su piso en Barbadás desde hace dos años y no logra que los inquilinos lo abandonen.

Imagen de una mujer preocupada mirando por la ventana de un piso en Galicia.
IA

Imagen de una mujer preocupada mirando por la ventana de un piso en Galicia.

La propietaria de un piso en Barbadás, que lo alquiló hace dos años con la intención de obtener ingresos extra, se encuentra en una situación límite al no recibir el dinero ni conseguir que los inquilinos abandonen la vivienda.

Lo que comenzó como una solución para obtener ingresos adicionales se ha convertido en un auténtico calvario para una mujer en Barbadás. Hace dos años, decidió alquilar su vivienda ante la necesidad de mudarse por motivos laborales. Su intención era obtener un ingreso mensual que la ayudase, pero la situación derivó en la ocupación ilegal del inmueble.
El acuerdo inicial con el hijo de un vecino, que manifestó interés en alquilar y posteriormente comprar el piso por 115.000 euros (un precio inferior al de mercado), no se materializó como esperaba. La propietaria, que prefiere mantenerse en el anonimato, descubrió que la documentación no se completó correctamente y que ella seguía pagando los gastos de luz, agua y comunidad durante un año sin darse cuenta.
Ante la falta de pago del alquiler y la insistencia del inquilino en no formalizar la compra, la propietaria decidió pedir la devolución de las llaves. Su sorpresa fue encontrarse con una pareja dentro del piso, que afirmaba que se lo había alquilado un hombre. A pesar de sus explicaciones y de la intención de vender, el morador se negó a marcharse, alegando un contrato.

Ahora mismo sería más vulnerable la propietaria que ellos.

El proceso legal se prevé largo, por lo que la propietaria acudió a Desokupa Galicia. "Mi situación personal no es la mejor y necesito que salgan del piso porque preciso venderlo", asegura, añadiendo que la persona a la que le alquiló inicialmente no le ha pagado una cantidad importante.
Desde Desokupa Galicia explican que los inquilinos llegaron a pedir 10.000 euros y amenazaron con invocar su condición de vulnerables con dos niños para permanecer en el piso durante al menos 24 meses si el proceso iba por vía judicial. La empresa también les ofreció una alternativa de vivienda, pagando fianza y primer mes, pero rechazaron la oferta.
Según los documentos que les mostraron los inquilinos, estos estarían pagando el alquiler al arrendatario inicial, aunque desde Desokupa Galicia dudan de su autenticidad. Añaden que el inquilino actual lleva un alto nivel de vida, ya que "desayuna, come y cena fuera todos los días", por lo que concluyen que "ahora mismo sería más vulnerable la propietaria que ellos".