La propuesta, impulsada por el BNG con el apoyo del PSOE, buscaba solicitar a la Xunta de Galicia la aprobación de esta declaración ante las dificultades para encontrar vivienda digna y accesible en la ciudad. La edil nacionalista Erea Blanco insistió en la necesidad de dar este paso, ya que la Xunta "no va a actuar de oficio".
Desde el PSOE, Alba Iglesias lamentó que sea el Concello quien deba impulsar la tramitación y los informes, previendo el rechazo del gobierno municipal. Criticó la "lentitud" de los proyectos urbanísticos del PP y de la Xunta y señaló que "donde de verdad hay que intervenir es en la vivienda de uso turístico".
El PP anunció su voto en contra, calificando la medida de "intervencionista". La concejala popular Sonia Ogando reconoció el problema de acceso a la vivienda por la "falta de oferta" y "inseguridad jurídica", que atribuyó a las políticas del Gobierno central. Ogando afirmó que en A Coruña, donde ya está vigente la declaración, "hay muchos menos pisos en oferta y subió el precio", y puso como ejemplo las viviendas de la Xunta en A Cuña y O Vinteún, así como la rehabilitación del Casco Vello.
Por su parte, el concejal de Urbanismo, Francisco Lorenzo (de Democracia Ourensana), calificó la propuesta de "chavista" e "intervencionista", acusando al BNG de sostener al "Gobierno corrupto de Pedro Sánchez". Atribuyó la falta de vivienda a la "escasez de oferta" y a la "seguridad jurídica".
El debate evidenció la coincidencia entre PP y Democracia Ourensana frente a la postura compartida por PSOE y BNG. La propuesta fue finalmente rechazada con los votos en contra de DO y PP.
En otro punto del orden del día, Gonzalo Pérez Jácome avanzó que el PXOM será remitido a la Xunta este mes y llevado a pleno en octubre.




