La ciudad de Ourense está dando sus primeros pasos en la lucha contra las cada vez más notorias altas temperaturas, especialmente durante los días de verano. Como respuesta a esta problemática, se está llevando a cabo la construcción del primer refugio climático de la ciudad.
Este nuevo espacio, que se ubicará en la avenida Otero Pedrayo, tiene como objetivo principal ofrecer un respiro frente al calor extremo, buscando reducir la temperatura ambiente hasta en tres grados en su entorno inmediato. La construcción de este refugio se inició a principios de 2026 y su finalización está prevista para antes del próximo 30 de noviembre de 2026.
Los refugios climáticos se definen como espacios seguros diseñados para proteger a ciudadanos, animales y ecosistemas frente a fenómenos climáticos adversos, tales como olas de calor, tormentas intensas, inundaciones o periodos de sequía. Su creación responde a la necesidad de adaptar las urbes a los efectos del cambio climático.




