El análisis del parque móvil en la provincia de Ourense revela una tendencia clara: en 71 de los 92 municipios, el número de vehículos registrados es superior al de residentes empadronados. Este fenómeno, que afecta al 77% de los municipios, tiene su caso más extremo en O Riós, donde el censo apenas alcanza los 1.374 habitantes mientras que el parque automovilístico suma 2.030 unidades, lo que se traduce en una ratio de 1,47 vehículos por vecino.
Aunque la mayoría de los municipios presentan esta particularidad, a nivel provincial los habitantes aún superan a los motores. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), Ourense cuenta con un total de 305.278 habitantes frente a 280.995 vehículos. Esta diferencia se explica por los núcleos urbanos más poblados, especialmente la capital, donde la ratio es de 0,70 vehículos por habitante (74.075 vehículos para 105.609 vecinos), la más baja de la provincia.
El censo de población incluye a todos los empadronados, independientemente de la edad, mientras que el parque móvil se refiere a vehículos aptos para la conducción. Las razones detrás de la mayoría de vehículos en muchos municipios son diversas: desde la crisis demográfica y el peso de la actividad agrícola, hasta la fuerte presencia del sector del transporte, el deseo de tener vehículos de ocio o municipios envejecidos donde una parte de la población no conduce.
En seis municipios concretos –Beariz, Parada de Sil, Chandrexa de Queixa, Muíños, A Peroxa y O Irixo– el porcentaje de conductores sobre la población total es inferior al 45%. Beariz, con 893 habitantes y solo 358 conductores (un 40%), es el ejemplo más notable, a pesar de que estos municipios mantienen una ratio próxima a un vehículo por cada vecino empadronado.




