Las autoridades de tráfico insisten en la importancia vital de este elemento, que reduce a la mitad el riesgo de mortalidad en caso de accidente. A pesar de su eficacia demostrada, las estadísticas reflejan que una parte significativa de los fallecidos en siniestros viales no lo llevaba puesto en el momento del impacto.
Durante el pasado ejercicio, un total de 578 conductores en la provincia de Ourense fueron sancionados por esta infracción. Esta cifra sitúa el no uso del cinturón como la tercera causa de multa más frecuente, superada únicamente por las sanciones relacionadas con el exceso de velocidad y el consumo de alcohol al volante.
La Guardia Civil advierte que esta mala práctica no se limita a las carreteras interurbanas, sino que también está interiorizada en muchos desplazamientos por vías urbanas. A esta problemática se suma el uso indebido del teléfono móvil, una distracción que, a velocidades de carretera, supone recorrer cientos de metros sin prestar atención a la calzada.




