La sesión plenaria en la Diputación de Ourense se prolongó durante más de seis horas, manteniendo un tono constructivo pero con notables fricciones entre las fuerzas políticas. La oposición señaló problemas estructurales y un abandono de la provincia, mientras que el grupo de gobierno defendió las inversiones realizadas y rechazó un discurso derrotista.
La única unanimidad de la jornada se alcanzó al votar la petición del Partido Popular para ampliar el proceso de regularización de inmigrantes. No obstante, este punto también derivó en un debate tenso, con reproches mutuos sobre declaraciones a nivel nacional y escándalos recientes en el seno socialista.
La negativa a incluir enmiendas marcó otros debates, tanto en la reclamación a la Xunta de una mayor inversión industrial como en el abordaje de la situación de los hospitales comarcales. El PSOE presentó mociones que dibujaban un escenario de marginación para la provincia, matizadas por el gobierno provincial a través de Marta Novoa, quien recordó inversiones en suelo industrial, y Rosendo Fernández, quien apuntó a la responsabilidad del ministerio de Sanidad en la resolución de problemas sanitarios.
La moción sobre el futuro de la industria fue rechazada, mientras que la relativa a la sanidad obtuvo el apoyo de PSOE, BNG, DO y el independiente Xose Carlos Valcárcel, con el voto en contra del PP.
Uno de los debates más extensos se centró en la moción del BNG para revisar la situación de Ourense de cara a la temporada de incendios. El portavoz nacionalista, Bernardo Varela, subrayó la importancia de la identificación de propiedades y la necesidad de que algunas tierras pasen a ser públicas, ya que los concellos no pueden "perseguir fantasmas". También abogó por reformular el sistema de prevención y desbroces, pagando "salarios de servicios sistémicos" y no fiándolo todo a la extinción.
La propuesta del BNG recibió el apoyo de PSOE, Valcárcel y DO. El PP se abstuvo, con el presidente provincial, Luis Menor, indicando que "no nos quedamos quietos" y que se aumentarán las brigadas, rechazando que el "abandono y la irresponsabilidad" sean culpa de su gobierno.
Relacionada con la gestión forestal, se presentó una moción de urgencia del PP para dotar de 466.000 euros al servicio de incendios, con el objetivo de renovar materiales y contratar personal. La moción salió adelante con el apoyo de PP, PSOE y Valcárcel, mientras que BNG y DO se abstuvieron.
La formación de Gonzalo Jácome protagonizó un enfrentamiento con el gobierno provincial al tratar modificaciones crediticias. Rafael Cachafeiro comparó el procedimiento con el de su gobierno municipal, pero el resto de partidos impidieron trasladar ese ambiente a la cámara. Luis Menor le recriminó la falta de diálogo y le instó a aportar cuestiones relacionadas con el pleno.
Los cambios económicos fueron aprobados con el único voto a favor del PP y la abstención de la oposición.




