Radiología del Hula empieza a quemar nódulos tiroideos con radiofrecuencia

La técnica, introducida antes de la pandemia, se retoma como alternativa a la cirugía para nódulos benignos, permitiendo el alta el mismo día.

Primera imagen de una aguja médica emitiendo calor para tratar nódulos tiroideos.
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Primera imagen de una aguja médica emitiendo calor para tratar nódulos tiroideos.

La Radiología del Hula ha comenzado a aplicar la técnica de radiofrecuencia para la ablación de nódulos tiroideos benignos, una alternativa a la cirugía que permite a los pacientes irse a casa el mismo día.

La Radiología del Hospital Universitario de Ourense (Hula) ha retomado la técnica de radiofrecuencia para la ablación de nódulos tiroideos benignos. Esta técnica, que ya se había introducido antes de la pandemia, busca consolidarse como una alternativa a la cirugía convencional.
La especialista Silvia Guerrero explica que se utilizan "agujas como con las que se hacen las biopsias pero que llevan una punta activa, que emite calor". Gracias al fenómeno de efecto Joule, el calor quema los tejidos y el nódulo se reduce de tamaño.
Los pacientes son sedados durante el procedimiento, que dura aproximadamente media hora, y pueden regresar a su domicilio el mismo día, ya que no requieren ingreso hospitalario. Tras la radioablación, el nódulo se hace más pequeño y se prevé que siga disminuyendo con el tiempo, con una reducción estimada de hasta el 80%.
Esta técnica se ofrece como alternativa a la cirugía, que normalmente implica la extirpación completa de la glándula tiroides y puede tener más complicaciones. La radioablación destaca por su seguridad y coste-efectividad frente a la intervención convencional.
El Hula programa actualmente tres procedimientos diarios, con la previsión de realizar entre 20 y 30 casos al año. La selección de los pacientes se realiza en un comité multidisciplinar con endocrinólogos, radiólogos, patólogos y cirujanos.
La radioablación está indicada para pacientes con nódulos benignos de cierto tamaño que causan molestias, problemas estéticos, dificultad para respirar (disnea) o para tragar (disfagia). También es una opción para pacientes mayores que no son candidatos a anestesia quirúrgica.
El bocio, el agrandamiento de la glándula tiroides, es muy prevalente en Galicia, posiblemente debido al déficit de yodo y al consumo de vegetales que interfieren en su absorción. Aunque no todos los casos requieren tratamiento, los candidatos a la radioablación podrían aumentar a medida que se consolide la técnica.
Hasta ahora, solo los hospitales de Santiago y Ourense realizaban esta técnica dentro del Sergas. Los procedimientos en el Hula se realizan en quirófano de forma ambulatoria y sin complicaciones hasta el momento.