El club ourensano celebró una junta informativa con su masa social en el campo de Espiñedo. El nuevo presidente, Francisco Vázquez, acompañado por más de medio centenar de socios, escuchó las preocupaciones existentes. La situación financiera es el principal escollo, con una deuda total que se aproxima a los tres millones de euros.
La urgencia radica en saldar las deudas pendientes con Hacienda y la Seguridad Social, ya que cualquier ingreso que genere el club es embargado automáticamente. El tiempo corre en contra y esta misma semana se trabajará en la conformación de una nueva directiva con el objetivo de buscar la viabilidad de la entidad.
La opción más factible que se baraja es la de competir en Tercera RFEF, lo que supondría un doble descenso y una reestructuración de las categorías. Desde la directiva confían en poder reconducir la situación desde esa nueva categoría.




