La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, ha hecho balance del año hidrológico 2025-2026. La precipitación acumulada media desde el 1 de octubre de 2025 fue de 1.230 l/m², lo que supone un 7,4% más que la media histórica de referencia (1.144,8 l/m² entre 1980/81 - 2017/18).
Según José Antonio Quiroga, presidente del organismo, el año hidrológico se caracteriza como "húmedo" por la cifra anual, pero se diferencian dos periodos: uno húmedo entre noviembre y febrero, con febrero alcanzando un valor máximo histórico, y otro de escasas lluvias entre marzo y septiembre, de carácter seco o muy seco.
Por sistemas, las cuencas del Sil Inferior y Miño Alto registraron un año "normal", mientras que las del Cabe, Sil Superior y Miño Bajo fueron "húmedas". La cuenca del Limia fue "muy húmeda".
Los embalses cerraron el año hidrológico al 58,34% de su capacidad máxima. Este volumen es un 8,82% inferior al del año anterior (67,16%) pero un 3,15% superior al promedio histórico en estas fechas (55,18%).
En cuanto a los caudales circulantes, se encuentran un 33,2% por debajo del promedio histórico. En el año hidrológico anterior, esta cifra fue del 4,8% por debajo de la media. Los niveles piezométricos en las aguas subterráneas también se encuentran un 5,9% por debajo de la media.
Quiroga concluyó que, a pesar de la mayor precipitación anual, su concentración en los meses iniciales y la escasez posterior provocaron que tanto los niveles piezométricos como los caudales circulantes estén por debajo del promedio histórico para esta época del año.




