La reciente intervención del regidor de Ourense en la clausura de la asamblea anual de la CEO, celebrada en la Praza Maior, fue objeto de fuertes críticas. Según fuentes presentes, el alcalde habría llegado "nockeado" al evento y su discurso estuvo marcado por errores y un tono poco adecuado para la ocasión.
Durante su intervención, el alcalde habría confundido al conselleiro de Medio Rural, José González, con el director de Promoción Económica. Esta confusión, junto con su actitud, parece que molestó a figuras como Marta Nóvoa y Ana Méndez, quienes no admiten "que les lleven la contraria", según relatan las mismas fuentes.
El evento, que debía ser un punto de encuentro importante para el tejido empresarial de la provincia, terminó, según algunos asistentes, en un "barrizal" debido al desarrollo del discurso del alcalde, lo que generó "crebilidade por los suelos" entre los empresarios presentes.
Lamentable. Otra vez.
Esta situación se produce en un contexto donde la credibilidad de ciertas figuras públicas está en entredicho, como se refleja en otras noticias relacionadas con presiones para "ponerse de perfil" en investigaciones judiciales.




