La tradicional pregunta sobre la procedencia de las personas se traslada ahora al ámbito de las fincas y montes. La falta de conocimiento sobre la titularidad real de los predios, divididos durante siglos, se ha convertido en un obstáculo para el mantenimiento del territorio.
La provincia de Ourense cuenta con uno de los minifundios más acusados de España, con millones de parcelas cuya propiedad es, en muchos casos, desconocida o difícil de determinar. Esta situación, sumada al abandono de las zonas rurales, favorece la acumulación de combustible vegetal.
El riesgo de incendios se ve incrementado por las condiciones meteorológicas, con inviernos lluviosos seguidos de episodios de altas temperaturas. La vegetación, como los tojos y los helechos, crece sin control en terrenos que carecen de un responsable claro que realice las labores de limpieza necesarias.




