El fuego se declaró sobre las 10:30 horas y generó una densa columna de humo visible desde varios puntos de la ciudad. La rápida propagación de las llamas exigió la intervención de los servicios de emergencia para evitar que el incendio se extendiera a inmuebles colindantes.
Como medida preventiva, los equipos de emergencia evacuaron a varias personas de la zona, incluyendo a una mujer de 94 años, un bombero y un vecino, quienes fueron atendidos por los servicios sanitarios por inhalación leve de humo o trasladados por precaución. En total, cinco personas recibieron atención sin que consten heridos de gravedad.
Testigos relataron pequeñas explosiones y chispas procedentes del interior del inmueble, una casa de piedra de dos plantas con elementos arquitectónicos singulares que quedó totalmente afectada. Los propios vecinos intentaron inicialmente sofocar las llamas antes de la llegada de los bomberos.
El suceso obligó a establecer un cordón policial y a cortar la avenida das Caldas y un tramo de la N-525 para facilitar las labores de extinción y garantizar la seguridad. Efectivos de los Bomberos de Ourense, servicios sanitarios, Policía Local y Policía Nacional trabajaron de forma coordinada.
El origen y las causas del incendio están pendientes de investigación. Tampoco se confirmó oficialmente si había personas en el interior en el momento del suceso, aunque algunos testimonios sugieren la presencia ocasional de ocupantes. Los equipos de emergencia continúan trabajando para asegurar la estructura y evaluar los daños.




