La combinación de la sequía, el aumento estacional de la población y el incremento de la demanda obliga a varios concellos de la provincia de Ourense a aplicar cortes de suministro de agua durante la noche para conservar las escasas reservas hídricas.
La situación es especialmente delicada, ya que la Confederación Hidrográfica Miño-Sil activó la prealerta en los sistemas hídricos de la provincia. Los ríos presentan casi la mitad del agua habitual y los embalses caen en picado, afectando a 74 municipios gallegos que rozan el nivel crítico.
En A Pobra de Trives, la disminución de la presión en la red ya ha provocado cortes programados entre la medianoche y las 06:30, afectando zonas altas. En Melón, las restricciones son más severas, con un corte de suministro desde las 22:00 hasta las 08:00 en la Comunidad de Aguas de O Padrón, que cuenta con más de 200 usuarios, debido al reducido caudal.
El principal desafío para las administraciones locales es la conjunción de la sequía con el boom poblacional del verano. Concellos dimensionados para pocos vecinos en invierno se ven desbordados por el regreso de la diáspora y el turismo.
La alcaldesa de Castro de Caldelas, Sara Inés Vega, advierte que el servicio "sufre un incremento que sobrepasa el 100%" en metros cúbicos y coste. Julio Carlos Temes, regidor de Nogueira de Ramuín, señala que el consumo aumenta mucho, obligando a bombear agua del río Miño. En este municipio ya se han clausurado las fuentes para evitar pérdidas.
Ante la gravedad de la situación, algunos regidores han lanzado advertencias contra el derroche. En Cea, el alcalde José Luis Fernández Valladares ha ordenado controles a los trabajadores municipales y advierte que si se detecta consumo abusivo, se procederá al "corte do subministro".
El Concello de Esgos mantiene una postura similar. Su alcalde admite que la situación es "delicada" por el uso indebido y confiesa que "es un poco meter miedo" para concienciar a los vecinos. Aunque descartan cortes nocturnos generalizados, realizan cortes puntuales para localizar "enganches ilegales" y "derroche dalgunhas persoas".
En la comarca de O Ribeiro, una de las más afectadas, zonas como Leiro viven al límite. Su regidor, Francisco José Fernández Pérez, valora abastecer núcleos altos como Serantes mediante camiones cisterna.




