La noche del pasado viernes presentó una estampa curiosa en la ciudad de Ourense, donde numerosos establecimientos de hostelería abrieron más allá del horario permitido. La razón principal fue la emisión del partido de fútbol entre España y Uruguay, un evento que muchos locales no querían perder.
Según se desprende de la información, hubo cierta "manga ancha" por parte de las autoridades competentes respecto a los horarios de cierre. La ocasión, considerada especial por el partido de la selección, pareció justificar una mayor flexibilidad para permitir que los establecimientos pudieran mantener sus puertas abiertas.
Los pubs, en particular, vieron la necesidad de recurrir a la transmisión del fútbol como una estrategia para no perder clientela frente a otros locales que sí emitían el encuentro. Esta medida buscaba mantener la actividad y ofrecer una opción de ocio a sus habituales.




