El tren AVLO 04975, que cubría el trayecto entre Madrid y Vigo en la noche del miércoles, experimentó varias incidencias. Inicialmente, salió con dos horas de retraso de la capital debido a un problema operativo. Posteriormente, una avería técnica provocó que el convoy se detuviese en el cambiador de Taboadela, en Ourense.
Los usuarios a bordo denunciaron que el tren permaneció parado en la vía entre dos y tres horas antes de ser desplazado hasta la estación de Taboadela. Desde allí, Renfe activó un plan de transporte alternativo para los viajeros, quienes finalmente llegaron a sus destinos ya de madrugada, bien en otros trenes o en autobús.
Según reconoció la propia compañía ferroviaria a los afectados, el retraso total acumulado por el tren fue de 439 minutos, lo que equivale a algo más de siete horas de demora.




