El Salón Luis Aragonés de la RFEF será el escenario donde se decidirá el destino de la UD Ourense en su aspiración por el ascenso. El equipo ourensano, que finalizó como tercer clasificado, se enfrentará a un rival que también quedó entre los mejores, concretamente entre los segundos o terceros clasificados de su grupo.
En el sorteo habrá tres segundos clasificados (Atlético Baleares, Oviedo B y San Sebastián de los Reyes), cinco terceros (entre ellos la UD Ourense, Poblense, Conquense, Águilas y UD Logroñés) y dos quintos (Real Jaén y CD Coria). La dinámica del sorteo priorizará la posición en la liga, emparejando a dos segundos con dos quintos, mientras que el segundo restante se cruzará con un tercero, ambos con el factor campo a favor.
Los cuatro terceros restantes se enfrentarán entre sí, con el factor campo decidido por sorteo adicional. En caso de empate al término de la prórroga en estos cruces, el ascenso se decidirá desde los once metros.
La RFEF intentará evitar los enfrentamientos entre clubes del mismo grupo, aunque la aplicación de esta norma no será fácil en todos los casos. La ilusión en el seno del conjunto rojillo es alta, ya que el sueño del ascenso está más cerca que nunca y las opciones de jugar la vuelta en casa, en O Couto, no son remotas.




