La UD Ourense se encuentra en una situación compleja tras una resolución del Juez Único de Competiciones no Profesionales de la RFEF que modifica la clasificación final del Grupo I. Este cambio desciende al equipo ourensano a la cuarta posición, lo que significa que, de darse un empate en el marcador global contra el UB Conquense, el equipo rival ascendería sin necesidad de disputar una tanda de penaltis.
El conflicto se origina por la resolución del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) a una reclamación del Numancia por alineación indebida del Fabril. La decisión, que llega con la liga regular finalizada y las primeras eliminatorias ya disputadas, otorga puntos al equipo soriano, alterando la tabla clasificatoria y afectando directamente a la UD Ourense.
El club ourensano, que ya había presentado alegaciones ante este escenario, califica la situación de "totalmente inapropiada". El presidente, Javier Orbán, declaró que "vamos a competir con unas normas y ahora afrontaremos un partido con otras". Añadió que, aunque entiende la postura del Conquense, el club defenderá "el criterio deportivo y el sentido común", afirmando "No podemos perder en los despachos lo que ganamos en el campo".
La entidad presentará un recurso en las próximas 48 horas, confiando en que la situación se modifique antes del partido del domingo. Orbán también señaló que, incluso si perdieran el encuentro, el club reclamaría una indemnización por los perjuicios derivados de este cambio "a tres días del partido".




