La UD Ourense está a un paso de hacer historia y lograr el ascenso a Primera Federación. Para ello, deberá mantener o ampliar la ventaja de 1-0 obtenida en el encuentro de ida frente al Conquense. La resolución del Juez Único de Competición de Competiciones no Profesionales de la RFEF, que modificó la clasificación final del Grupo I y descendió al equipo rojillo a la cuarta posición, añade tensión al partido. De darse un empate en el resultado global, el ascenso se decidiría en penaltis, favoreciendo al Conquense.
Este domingo, en el estadio de La Fuensanta, los unionistas no estarán solos. Más de 300 aficionados se desplazarán en tres autobuses gratuitos, además de otros que llegarán en coche y tren, para apoyar al equipo. Enfrente, esperarán cerca de 7.000 seguidores del Conquense, que buscarán remontar la eliminatoria.
En el apartado deportivo, el técnico de la UD Ourense, Borja Fernández, mantiene las mismas bajas de la semana pasada: los lesionados de larga duración Manu Vizoso, Noel Cabanas, Jaichenco y Viti, además del sancionado Pol Bueso. Todos ellos han viajado a Cuenca para arropar a sus compañeros, junto con los juveniles Roi Currás y Mauro.
El equipo ourensano realizó una suave sesión de entrenamiento en Albán (Coles). El viaje a Cuenca incluyó un desplazamiento en avión a Vigo, seguido de un vuelo a Madrid y un autobús hasta Guadalajara, donde pernoctaron antes de llegar hoy a la ciudad manchega.
Por su parte, el entrenador del Conquense, Róber Gutiérrez, no podrá contar con los lesionados de larga duración Kyriazis y Peña. Recupera, en cambio, a Mario Rodríguez, quien ya jugó la pasada jornada.
Este encuentro representa una oportunidad histórica para la UD Ourense, que hace cuatro años militaba en Preferente Futgal y aspira a alcanzar el tercer escalón del fútbol español.




