El equipo pastoral de la Diócesis de Ourense urge a las parroquias a "replantearse algunos aspectos" de la formación para recibir los sacramentos, tras constatar un descenso paulatino en la participación de los fieles en los últimos años. Según las memorias de actividad del Obispado, las cifras de bautizos y matrimonios han caído desde los niveles de 2019, antes de la pandemia.
La asistencia a misa dominical registró una bajada del 5,2%, manteniéndose alrededor de los 55.000 asistentes, mientras que los exequias católicas también experimentaron una caída superior al 10%, sin alcanzar las 3.500 en 2024. Ante este panorama, la diócesis propone "fortalecer el primer anuncio, el catecumenado y la formación permanente" de los creyentes con una "catequesis sacramental unificada".
El documento pastoral también hace hincapié en la necesidad de que las Unidades de Acción Pastoral (UAPs) trabajen de forma coordinada para "conocer la riqueza de nuestra Iglesia diocesana, reorganizarla y darla a conocer". Se recomienda además "promocionar la catequesis de iniciación cristiana" y "unir fuerzas para acompañar y formar a jóvenes y adultos".
Paralelamente, la provincia de Ourense acoge otras realidades religiosas. Según un informe de 2024 de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIME), hay 2.610 creyentes musulmanes en la provincia, lo que supone el 12,11% de los practicantes en Galicia. Ourense es la segunda provincia de España con menor población musulmana, solo por delante de Zamora.
La comunidad islámica afronta retos como la obtención de licencias para sus lugares de culto y la necesidad de cementerios. Un representante de la Comunidad Islámica de Ourense mencionó la petición al Concello de la habilitación de un espacio en el cementerio de Santa Mariña, sin obtener respuesta hasta el momento.




