La facturación del sector de proveedores de automoción en España registró una reducción del 0,7% en 2025, alcanzando los 40.949 millones de euros. Este dato consolida la tendencia de ralentización iniciada en 2024, influenciada por la incertidumbre geopolítica, la presión sobre los márgenes y el impacto de la inflación, además de los bajos volúmenes de producción de vehículos en España y Europa.
La patronal Sernauto subraya la importancia estratégica de esta industria para la economía española, que aporta el 75% del valor de un vehículo. No obstante, advierte de que, si el contexto económico y geopolítico no mejora, las empresas podrían verse en la obligación de reducir sus plantillas. Por ello, la asociación reclama a las administraciones públicas un mayor respaldo a la inversión, la innovación y la competitividad industrial para mantener la capacidad productiva y el empleo cualificado.
En cuanto al empleo, el sector dio trabajo directo e indirecto a 325.850 personas en 2025. El empleo directo se mantuvo prácticamente estable, con un ligero aumento del 0,2% hasta los 203.658 trabajadores, destacando su carácter estable, cualificado y distribuido por todo el territorio.
La inversión en capacidades productivas en 2025 fue de 1.450 millones de euros, con una disminución del 1,1% respecto al año anterior, lo que refleja el compromiso de las empresas con su base industrial y la adaptación tecnológica. Por su parte, la inversión en I+D+i alcanzó los 1.220 millones de euros (el 3% de la facturación), aunque Sernauto señala una ligera tendencia descendente que podría deberse a la incertidumbre regulatoria y a la posible deslocalización de proyectos.
La capacidad tecnológica permite a muchas empresas diversificar su actividad hacia sectores como la energía, la defensa, el aeroespacial o la movilidad avanzada, aprovechando sinergias y tecnologías duales. Las exportaciones sumaron 24.688 millones de euros (un 1,5% menos), representando más del 60% de la facturación total. En el mercado nacional, los ingresos fueron de 16.261 millones, con un crecimiento del 4% en el mercado de recambios.
“"Estos datos reflejan la capacidad y resiliencia de una industria estratégica para toda la cadena de valor de la automoción. Los proveedores concentran tecnología, innovación, empleo cualificado y capacidad exportadora."
De cara a 2026, Sernauto prevé que la evolución del sector se mantenga estable en el primer semestre, pero advierte de que la incertidumbre económica y geopolítica sigue tensionando los costes. Si no hay una mejora en la segunda mitad del año, se podría prolongar la contracción de la facturación y producirse un ajuste en el empleo.
La asociación reclama un marco industrial estable y competitivo, la aceleración del Plan España Auto 2030, un mayor apoyo a la digitalización, descarbonización e innovación, y la simplificación de trámites y financiación, especialmente para las pymes. También pide una política industrial europea que priorice la competitividad y la producción local.




