Un total de 110.000 unidades de almeja babosa (Venerupis corrugata), con un peso de 60 kilogramos y una talla media de 17 milímetros, fueron introducidas en las zonas productivas. Estos ejemplares fueron esparcidos bajo la supervisión técnica de recursos marinos de la Consellería do Mar y con la asistencia del pósito. Además, el Concello de Vilanova de Arousa aportó otro lote de almeja japonesa.
La responsable autonómica, Ángeles V. Suárez, señaló que esta iniciativa forma parte de los trabajos de semicultivo y mantenimiento de los hábitats litorales. Estas intervenciones se enmarcan en las medidas técnicas de restauración ambiental diseñadas para hacer frente a las pérdidas de biomasa. Episodios de fuertes lluvias y bajadas de salinidad registradas durante el año pasado obligaron a adaptar los planes de explotación y a cerrar temporalmente la actividad extractiva para favorecer la regeneración natural de los recursos.
La actividad se desarrolla al amparo de proyectos de restauración y de un convenio suscrito entre la Xunta y el pósito, con un presupuesto que supera los 483.500 euros. Este acuerdo también programa tareas como el acondicionamiento del sustrato, el control de especies depredadoras y muestreos periódicos para evaluar la evolución de las poblaciones y restablecer la capacidad productiva de las zonas marisqueras.




