La explotación se encuentra en una finca adquirida originalmente en 1922. El espacio destaca por la conservación de elementos arquitectónicos tradicionales, entre los que se incluyen un antiguo pazo de piedra y un hórreo, integrados en un paisaje de viñedos que define su actividad actual.
El origen del nombre de la bodega se remonta al apelativo familiar 'os da Barca'. Esta denominación hace referencia a los antepasados de la familia, que se dedicaban al transporte de vino a través de la ría de Arousa, cruzando el río Umia mediante embarcaciones.
Desde su incorporación a la Denominación de Origen Rías Baixas en 1989, la bodega ha mantenido su carácter familiar. La gestión actual continúa el legado histórico, preservando las técnicas y el patrimonio cultural vinculado a la viticultura en la comarca de O Salnés.




