“"Tendrán la consideración de monumento natural aquellos espacios o elementos de la naturaleza constituidos básicamente por formaciones de notoria singularidad, rareza o belleza que merecen ser objeto de una protección especial, así como las formaciones geológicas, los yacimientos paleontológicos y demás elementos de la gea que reúnan un interés especial por la singularidad o importancia de sus valores científicos, culturales y paisajísticos."
Pena Corneira: el gigante granítico que corona el Ribeiro del Avia
El Monumento Natural más grande de Galicia, la Serra de Pena Corneira, destaca por su singularidad geológica y paisajística, extendiéndose por casi mil hectáreas.
Por Xoán Otero Baamonde
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Imagen de la Pena Corneira, el monumento natural más grande de Galicia.
La Serra de Pena Corneira, el Monumento Natural más extenso de Galicia, se alza imponente sobre el Ribeiro del Avia, abarcando casi mil hectáreas y ofreciendo un paisaje de gran valor geológico y natural.
Este espacio natural, que alcanza una altitud máxima de 817 metros, se distribuye por los municipios de Carballeda de Avia, Leiro y Avión. Su extensión de 998 hectáreas lo convierte en un área de transición entre los montes de la Dorsal Meridiana de Galicia y las fértiles vegas del río Avia.
La morfología de la sierra, orientada hacia el sol naciente y protegida de los vientos oceánicos, presenta una sucesión de colinas y peñascos gigantescos. Estas formaciones son el resultado de la erosión diferencial sobre los granitoides calcoalcalinos, que son menos resistentes que otros granitos de la zona, facilitando la incisión fluvial y la fragmentación del terreno.
La Pena Corneira, que da nombre a la sierra, es la formación más destacada, un peñasco de más de veinte metros de altura que corona una colina a 674 metros de altitud. Esta singularidad geológica fue reconocida hace más de un siglo por expertos y amantes del paisaje, como Cesáreo Ribera en su Guía de Galicia de 1883 y Vicente Risco en la Geografía del Reino de Galicia de 1928.
El Monumento Natural fue declarado como tal por el Decreto 264/2007 de la Xunta de Galicia, en reconocimiento a sus valores naturales y paisajísticos. Los visitantes pueden acceder a este impresionante lugar desde el Ribeiro, a través de senderos que ofrecen vistas panorámicas de las tierras circundantes, incluyendo el río Miño y otras sierras gallegas.



