La declaración de Montero se produce tras el encuentro del Sumo Pontífice con la comunidad de voluntarios en Madrid, donde también se abordó la "lógica del interés y del lucro". La también exministra de Igualdad hizo hincapié en la necesidad de defender los derechos alcanzados por la sociedad.
La polémica surgió a raíz de las palabras del Papa, que en algunas intervenciones supuestamente cuestionó ciertas leyes y derechos sociales ampliamente aceptados en el marco democrático español. Montero, a través de las redes sociales y en declaraciones posteriores, insistió en que estos derechos fueron "conquistados" y deben ser protegidos.
“"No debería tener ese altavoz para atacar derechos fundamentales democráticamente conquistados."
La visita papal a España estuvo marcada por un exhaustivo dispositivo de seguridad, coordinado por la Guardia Civil, que veló por la seguridad del avión papal y de los desplazamientos del Pontífice. Además, la agenda del Papa incluyó encuentros con autoridades y colectivos religiosos y sociales.




