El encuentro, que se disputará a puerta cerrada debido a los incidentes registrados en la ida en A Uceira, presenta un escenario complejo para el equipo visitante. El conjunto que dirige su técnico llega a la cita con la necesidad de revertir el resultado adverso de 1-2 logrado en el primer choque de la eliminatoria.
A pesar de la desventaja, la expedición mantiene la moral alta. Según fuentes del cuerpo técnico, el equipo compitió de manera notable frente a un rival de gran nivel y con jugadores diferenciales. La estrategia para este duelo se centra en mantener la concentración en el juego y buscar un gol que permita, al menos, forzar la prórroga.
El cuadro de jugadores afronta importantes bajas para este compromiso decisivo, ya que no podrán participar varios integrantes de la plantilla por sanción. Además, el equipo técnico sigue pendiente de la evolución física de algunos de sus futbolistas clave tras las molestias sufridas en semanas anteriores.
“"Está claro que es un partido diferente y aunque sin público, lo afrontamos exactamente igual, centrados única y exclusivamente en lo importante, que es el juego y en lo que hagamos."




