La jornada, que celebró su segunda edición de la Xuntanza Mariñeira en el marco del ciclo Festival Cine do Mar, sirvió para institucionalizar este reconocimiento a la gente del mar, sumando ya cinco ediciones al homenaje anual. El Museo do Mar de Marín y el Grupo Cultural Ronsel fueron los organizadores de este evento que busca poner en valor el patrimonio y la tradición marítimo-pesquera.
Uno de los protagonistas fue un marinero de San Xulián, cuya vinculación con el mar se remonta a una primera experiencia en un gran buque. Su figura, junto a la de una histórica placera de la Praza de Abastos de Marín, quien se jubiló el pasado año a los 82 años, compartieron el protagonismo y la admiración de la villa. La hija de la placera continúa hoy la saga familiar, cuyas raíces en el puerto se extienden a generaciones anteriores, incluyendo a las primeras trabajadoras del Puerto de Marín encargadas de recibir los barcos y gestionar la venta de pescado.
La celebración también incluyó una exhibición de doce embarcaciones tradicionales llegadas de diversas localidades como Ribeira, Poio, Bouzas, Sanxenxo y Bueu, además de Marín. Estas embarcaciones, que ya permanecían amarradas desde el viernes, lucieron sus velas en la recién estrenada dársena, en un mediodía propicio para el evento.
Las palabras dedicadas a los homenajeados destacaron sus trayectorias vitales y profesionales, subrayando su profunda conexión con la tradición y la sabiduría adquirida tras décadas de trabajo. El acto se completó con la proyección de la película 'Romería', de Carla Simón, en el recientemente inaugurado Auditorio de Marín, un espacio que combina modernidad y funcionalidad en la estética urbana de la zona.




