Alerta de sequía se mantiene en O Morrazo y Baiona pese a las lluvias

La Xunta de Galicia mantiene la situación de alerta en varios municipios de la comarca y medidas equivalentes en Baiona debido a la escasez de agua.

Imagen genérica de río seco con tierra agrietada en Galicia.
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Imagen genérica de río seco con tierra agrietada en Galicia.

A pesar de las recientes lluvias, estas no han sido suficientes para paliar la escasez de agua en la comarca de O Morrazo y su entorno, manteniendo la alerta.

La situación de escasez de agua en el entorno de Vigo persiste a pesar de las lluvias de los últimos días. La Xunta de Galicia mantiene la alerta que afecta a municipios como Moaña y Cangas, y también medidas equivalentes a una alerta en el subsistema de Baiona.
La decisión fue comunicada este miércoles por la Oficina Técnica de la Sequía tras analizar los indicadores clave: precipitaciones, caudales de los ríos y estado de los embalses. Los técnicos concluyen que las lluvias recientes aún no se han visto reflejadas en los datos que evalúan la situación hídrica.
En el sistema del Lérez, la alerta o medidas equivalentes también incluyen a Bueu, Barro, Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa.
Los datos de los embalses de abastecimiento, a fecha de 24 de agosto, se sitúan al 62,5% de su capacidad, lo que supone 11,4 puntos porcentuales menos que el año pasado en estas mismas fechas. La Xunta subraya que un episodio aislado de lluvia no es suficiente para levantar una alerta, ya que el Plan especial de sequía exige que la recuperación de los indicadores se consolide.
La alerta, el segundo nivel más alto del Plan de sequía de Galicia-Costa, tiene como objetivo la conservación de los recursos y la reducción de consumos no esenciales. Esto puede implicar la prohibición de usos como el baldeo de calles, el llenado de piscinas o el riego de jardines, e incluso cortes puntuales de suministro si la situación empeora.
Además, cuatro zonas permanecen en prealerta por escasez moderada: el río Tambre y la ría de Muros; el río Grande en Camariñas; el río Mandeo y la ría de Betanzos; y los ríos Landro y Ouro. En total, 91 municipios gallegos están afectados, 32 en alerta y 59 en prealerta.
La prealerta obliga a intensificar el seguimiento meteorológico y de los niveles de agua, además de promover el uso responsable y la reducción de gastos públicos no esenciales por parte de los ayuntamientos.