La regidora señaló que la noche fue positiva para los equipos de emergencia gracias a la bajada de las temperaturas, al incremento de la humedad y a la menor intensidad del viento. Estas condiciones permitieron avanzar en la apertura de cortafuegos en las zonas próximas a las viviendas y mejorar el control del perímetro afectado por el fuego.
Según los datos provisionales, el incendio ya ha quemado entre 200 y 240 hectáreas. El nivel 2 de emergencia, decretado en la tarde del domingo por la proximidad de las llamas a los núcleos de Vecoña de Arriba y Vecoña de Abaixo, en la parroquia de Moreiras, así como a la parroquia de Feás, se mantiene por precaución ante la previsión de temperaturas elevadas.
La alcaldesa destacó que la medida de mantener el nivel de alerta permite disponer de más medios de extinción de forma inmediata si fuera necesario. Los esfuerzos actuales se centran en la zona norte del incendio, donde la actividad del fuego es más intensa, a pesar de la dificultad que supone la compleja orografía de la zona para el acceso de los medios terrestres.




