El suceso ocurrió entre las 07.00 y las 08.00 horas. Tras recibir el aviso, efectivos de Portos de Galicia alertaron a los servicios de seguridad. Hasta el muelle se desplazaron agentes de Gardacostas, que instalaron una barrera anticontaminación para contener los restos de combustible vertidos por el buque.
La embarcación, construida en madera y de 16,63 metros de eslora, se encontraba fuera de servicio desde hace dos años. Las autoridades apuntan a la falta de mantenimiento como la causa más probable del hundimiento, dado su estado de abandono.
El puerto de Ribeira ha registrado en los últimos meses diversos incidentes con embarcaciones inoperativas. La presencia de barcos sin actividad en la zona portuaria es una problemática recurrente que mantiene en alerta a los usuarios y responsables de las instalaciones.




