La detención se produjo cuando agentes de la Guardia Civil observaron un comportamiento nervioso y evasivo en el individuo, que había bajado de un vehículo. Inicialmente, el hombre afirmó no tener ninguna documentación.
Tras solicitarle que vaciara los bolsillos, los agentes localizaron su documento de identidad. La consulta posterior en la base de datos policial reveló la existencia de una orden internacional de Interpol para su extradición por homicidio doloso.
Al ser informado de la orden, el detenido intentó huir a la carrera, lo que desencadenó una persecución que finalizó con su captura. Por este motivo, la Guardia Civil le imputó también delitos de resistencia y desobediencia a la autoridad.
El Tribunal de Instancia e Instrucción número 3 de Tui ha decretado el ingreso en prisión del arrestado, quien permanecerá allí a la espera de que se resuelva su posible extradición al país que lo reclama.




