Galicia registra un mínimo histórico de vivienda nueva sin vender

La comunidad gallega lidera la reducción del 'stock' de inmuebles a estrenar con 15.470 unidades, mientras el Banco de España alerta del déficit estatal.

Imagen genérica de llaves de viviendas nuevas sobre una mesa de madera, con fondo de un paisaje gallego nublado.
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Imagen genérica de llaves de viviendas nuevas sobre una mesa de madera, con fondo de un paisaje gallego nublado.

La situación de la vivienda en Galicia marca un hito con la menor cifra de inmuebles nuevos sin comercializar, mientras el Banco de España señala un déficit estatal y tensiones en el mercado.

La crisis inmobiliaria deja en Galicia un panorama marcado por la drástica reducción del inventario de vivienda nueva. La comunidad registró un mínimo histórico al cierre del año pasado, con un total de 15.470 inmuebles a estrenar pendientes de venta. Esta cifra supone una disminución de casi el 12% respecto al año anterior, situando a Galicia, junto con Murcia, a la cabeza de la reducción de este tipo de 'stock' en el conjunto del Estado.
Los datos, publicados por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, detallan la distribución provincial de este inventario. En la provincia de A Coruña se acumulan cerca de 6.500 viviendas sin vender, seguida por Pontevedra con 5.600. Ourense registra 2.149 unidades y Lugo, con 1.253, experimentó la mayor caída porcentual (-22,2%). A nivel estatal, el recorte fue mucho menor, del 0,5%, hasta las 452.670 unidades.
El Banco de España, en su informe anual, subraya la escasez de oferta en el mercado inmobiliario español. Estima que entre 2021 y 2025 se ha generado un déficit de aproximadamente 750.000 viviendas. La construcción de nuevas viviendas no ha logrado satisfacer el aumento de la demanda, ya que en 2025 se completaron unas 92.000 unidades, un 9% menos que el año anterior, mientras que el número de hogares aumentó en 240.000.
La entidad monetaria también advierte de las consecuencias macroeconómicas y financieras del vaivén de los precios de la vivienda. El encarecimiento en la compra y alquiler, junto con las condiciones laborales y bancarias, condiciona las decisiones de consumo, la emancipación juvenil y la inversión empresarial. La falta de acceso a la vivienda puede generar "un amplio conjunto de efectos económicos adversos", como limitaciones al crecimiento y distorsiones en la acumulación de riqueza entre generaciones.
El informe señala que parte del 'stock' acumulado proviene de la burbuja inmobiliaria de los años 2000, cuando la construcción superó la creación de hogares. Aunque la tendencia se revirtió posteriormente, el Banco de España matiza que no todas las viviendas disponibles se adecuarían a las preferencias de la demanda por su localización o estado de conservación. Se estima que la brecha entre oferta y demanda tardará "bastante" en cerrarse.
Las tensiones en el mercado se intensifican por la presión de las viviendas turísticas, que aunque representan un pequeño porcentaje del parque total, tienen un peso significativo en el mercado de alquiler, especialmente en zonas turísticas. Además, las adquisiciones por parte de extranjeros no residentes, que acumulan unas 545.000 viviendas en España, también contribuyen a estrangular la oferta y a incrementar los precios, tanto de compra como de alquiler, que ya experimentaron subidas sustanciales desde 2019.