Lugo restaura 9.500 farolas tras la tormenta

La mayoría de los cuadros eléctricos ya funcionan, aunque quedan 700 puntos de luz averiados y la federación vecinal pide revisión de algunas luminarias.

Imagen de primer plano de una farola dañada tras una tormenta con cables expuestos y cielo nublado.
IA

Imagen de primer plano de una farola dañada tras una tormenta con cables expuestos y cielo nublado.

El Concello de Lugo ya ha restablecido el funcionamiento de 9.500 de las 17.000 farolas de la ciudad tras la intensa tormenta eléctrica del pasado domingo, quedando únicamente 700 puntos de luz pendientes de reparación.

La ciudad de Lugo cuenta con 365 cuadros eléctricos que dan servicio a 17.000 puntos de luz. Solo en la noche del pasado lunes, fueron restablecidos 211 cuadros afectados por la fuerte tormenta eléctrica registrada el domingo por la noche. Esto permitió recuperar 9.500 farolas, y en la mañana de este martes, tan solo quedaban 700 con averías.
El alcance de los daños, calificado por el personal de Hallman, empresa mantenedora del alumbrado público, como el mayor en años, da idea de la magnitud de lo ocurrido. Cada cuadro eléctrico depende de unos 45 puntos de luz.
Este martes, 350 de los 365 cuadros ya estaban plenamente operativos. Según informó el edil de Infraestruturas e Mobilidade, Antonio Ameijide, quince cuadros presentan daños más graves, lo que en algunos casos requiere la sustitución de aparataje.
El edil también advirtió que, según el personal técnico, en los próximos días podrían surgir nuevos fallos en la red derivados de la misma tormenta, que, a pesar de ser corta, tuvo un aparato eléctrico muy intenso.

"Esperamos que en los próximos días puedan surgir nuevos fallos en la red derivados de la misma tormenta."

personal técnico
Por su parte, la federación vecinal Lucus Augusti ha solicitado al Concello la revisión de varias luminarias en barrios como A Milagrosa, Paradai, Fingoi, San Roque, Fontiñas, Montirón, Catasol, Río Sil, Illas Cíes, Manuel Murgia, Miguel de Cervantes, Rei Don García y Armando Durán. Argumentan que algunas están rotas y otras son antiguas y emiten poca luz.