El máximo responsable de la Diócesis ha señalado que el campo padece un proceso de envejecimiento progresivo y una falta de relevo generacional preocupante. Según el texto, la actual cultura urbana prioriza el consumo y el éxito lejos de las aldeas, lo que provoca un despoblamiento constante en las zonas más rurales de Galicia.
El documento dirige críticas directas a la clase política, a la que acusa de estar condicionada por mayorías urbanas que descuidan los servicios públicos y las infraestructuras básicas. Además, el obispado advierte sobre la proliferación de proyectos que se presentan como ecológicos pero que, en la práctica, amenazan la armonía y la sostenibilidad de los habitantes del rural.
“"No podemos mirar constantemente al pasado, sino engendrar un nuevo futuro que ya está surgiendo."
A pesar del diagnóstico negativo, el mensaje también pone en valor la riqueza del rural, destacando la importancia de la familia, el trabajo sacrificado y la sabiduría de los mayores. La Iglesia se compromete a seguir trabajando para llenar de vida estos entornos, celebrando este viernes diversos actos conmemorativos en la Catedral de Mondoñedo.




