El objetivo principal de este plan es mantener bajo control las poblaciones de roedores, insectos y otros microorganismos que puedan generar problemas de salubridad pública. El foco estará en las plagas urbanas comunes, como ratas, ratones, cucarachas y pulgas, excluyendo las de ámbito agrícola o forestal.
La empresa adjudicataria será responsable de realizar trabajos de desratización, desinsectación y desinfección en diversas instalaciones y espacios públicos. Esto incluye locales y edificios municipales, la red de alcantarillado, vías públicas, parques, jardines y plazas. En casos de necesidad, los tratamientos de desratización podrían extenderse a la red de alumbrado público y semafórica.
El documento técnico también especifica que, ante cualquier circunstancia extraordinaria que suponga un riesgo para la salud pública, la empresa deberá aportar los medios necesarios sin que esto implique un coste adicional sobre el servicio contratado.
Además, el plan pone énfasis en la protección del medio ambiente, buscando minimizar el uso de biocidas y priorizando el empleo sostenible de insecticidas y rodenticidas. Los productos a utilizar deberán ser de baja toxicidad para personas y animales domésticos, y no deberán generar contaminación en los suelos ni en las plantas.
El servicio incluirá diez días de jornada completa al mes, lo que suma 960 horas anuales. También abarcará trabajos de desinfección y análisis para la prevención y control de la legionela en instalaciones como campos de fútbol, centros escolares y locales sociales.




